30 de Agosto, 2007

Dia a dia, al llegar a casa a la hora de comer lo tengo mas claro: De mayor quiero ser igualito que Karlos Arguiñano. Dosis tan altas de simpatia y naturalidad son dificiles de encontrar, mas en los tiempos que corren, y si tenemos en cuenta que lleva años y años asomando diariamente la nariz desde dentro de nuestros televisores sin hacerse pesado ni aburrido.
Igual te cuenta un chiste verde sin resultar soez mientras pica cebolla, que una anecdota de un amigo suyo al sofreir un guiso, igual brinda un consejo culinario mientras limpia la lente de la camara o se marca un “Conejo de la Loles” y luego dedica el plato recien cocinado a “Todos los gitanos que andan peleando con sus carros , sus coches y sus cosas“(sic)……y como Karlos disfruta tanto con todo lo que hace, pues todos tan contentos, …..especialmente una mujer gorda.