21 de Diciembre, 2007

Cuando era un zagal recuerdo que entre las lecturas de los tebeos (en aquel momento no se llamaban aun comics) de “Hazañas Belicas”, y en los libros, no menos belicos y mucho mas bestias, de Sven Hassel, habia una situacion que siempre me impresionaba: En Navidad hasta las luchas y batallas mas encarnizadas se daban tregua temporalmente, y los duros combatientes de ambos bandos cantaban desde las trincheras, al unisono, los mismos villancicos en distintas lenguas, mientras daban cuenta de una miserable lata de rancho y aprovechaban para retirar a heridos y muertos del campo de batalla.
Esa imagen tan brutal, pero sugestiva, me dibujaba un grandioso y magico poder de la Navidad, que conseguia apaciguar a los hombres, incluso a esos soldados tan acostumbrados a la violencia y a la muerte.Â
Hoy siento que ya no nos damos tregua ni siquiera en estas fechas, Â que se han convertido muchas veces en meras y vacias declaraciones formales de buenas intenciones…..en meros colorines….
A pesar de todo, y con esa incongruencia que a veces me caracteriza, Â os deseo a los que por aqui paseais PAZ y AMOR.