Mon oncle Jacques

Uno de mis recuerdos de infancia es un cine de colegio con crujientes sillas de madera en el que, entre vaqueros y romanos, una tarde se colo un tio frances, Monsieur Hulot, Mon Oncle de Jacques Tati. Lo que en aquel momento solo eran risas sinceras y divertidas, con su paso por el tiempo y por las manos de los criticos se ha convertido en una “critica del hombre moderno inserto en un avasallador mundo material que le conducirá luego de modo natural a la crítica de la moderna civilización urbana”
Me quedo con las risas…. y los ojos de los niños.







Tenemos los mismos recuerdos, Blogófago. La torpeza-habilidad de Tati…
Tiene algunos herederos: Mr. Bean.
Hace un par de años revisité las películas de Tati. Me siguen pareciendo magníficas pero ya no me reí. Me parecieron haber cambiado de género para introducirse, de pleno, en el drama. Creo que las películas no habían cambiado, puesto que mi hija disfrutó con ellas. Había cambiado yo….
Pues siento ser la nota discordante, pero me veo en la obligación de evitar que esto se convierta en una tertulia moderada por Garci.
No aguanto a Tati. Ninguna de sus películas me ha gustado. Y las de “Mon Oncle” menos todavía. Creedme que lo he intentado pero no me entran.
Ala, ya está.
Para gustos los colores, Momar.
No obstante una puntualizacion, yo solo he dicho que me rei con ellas cuando era un chaval, ahora al volverlas a ver creo que han gustado menos que a Pedro, pero lo que si se es que no me han hecho tanta gracia….el problema es mio.
El problea, en efecto, es nuestro, Blogófago: yo tampoco me he reído al revisitarlas sino que ahora me parecen comedias dramáticas. Supongo que es una cosa de la edad. Sin embargo, el mecanicismo físico de la risa, lo he comprobado, sigue funcionando entre los niños, a pesar de que están acostumbrados, para nuestra desgracia, al ritmo de las películas digestiblemente hechas en nortegamérica.