16 de Mayo, 2008

Una bella amiga de la adolescencia, una asignatura pendiente que hace tiempo desisti de aprobar, me ha regalado un libro que ya tenia, que lei y disfrute hace mas de 25 años, aunque en una actualizada edicion de Siruela. Casualmente, habia encontrado hace unos dias las fotografias de la artista china Zhang Jingna que me han servido para dar una nueva imagen a Nitya Yang. Recuerdo haber escuchado, con una cierta envidia, en una entrevista a su autor Jesus Ferrero, como escribio esta su “opera prima” mientras trabajaba como recepcionista de noche en un hotel del amor en Paris.
Elle a dit shhhhh..