Definitivamente vivimos en una epoca de sucedaneos. Nos rodean: Cafes sin excitantes, dulces sin azucares, angulas sin ojos, caelias sin alcohol, sin, sin,…sin. Hoy he descubierto en una web de articulos para bebes un sustitutivo del cariño que me ha espantado. Unas frias e impersonales manos de poliester que impregnadas de olor a madre buscan ofrecer al niño amor, proteccion o comodidad.
Conozco bien la dureza de las largas noches sin dormir por la voluntad, tiranica a veces de un niño, pero no puedo evitar que algo en esta imagen me ponga la piel de gallina…















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