Extremadura
Desde su pagina web podeis seguir las interesantes jornadas efindex 07 que se estan celebrando en Caceres sobre la blogosfera durante los dias 2, 3 y 4 de Noviembre. Magnificos talleres y ademas a traves de podcasts y videocasts podeis asisitir a las interesantes participaciones y comentarios de blogueros tan importantes como: Chiqui de la Fuente, Javi Moya, Marta Pastor, Octavio Rojas, Alex del Castillo, Lorena Fernandez, Marta Castro y Arturo J. Paniagua.
Caceres y este elenco bien habian merecido un viajecito…
No es que yo sea especialmente fervoroso, como lo diria….llevo mucho tiempo inmerso en una crisis de fe y me considero bastante critico con la mayoria de la jerarquia catolica…, pero he visto las fotografias de J.A.M. Montoya publicadas, con fondos publicos, por la Junta de Extemadura y son una absoluta falta de respeto hacia imagenes representativas de creencias religiosas de otros ciudadanos.
El prologo del libro del Consejero de Cultura Extremeño no tiene desperdicio…o mejor dicho es un desperdicio: “singular contenido”, “papel decisivo de la gestion institucional”, “cuestiones subjetivas”….
¿ Se hubiesen atrevido a publicar algo parecido con iconos de otras religiones ?
Al parecer esta no es la primera actuacion “discutible” de la Junta Extremeña, segun me comenta Miguel: “Chúpame la minga, chúpame las domingas” era la parte más ‘light’ del estribillo de una canción que recorrió los pueblos extremeños durante el pasado verano. Formaba parte de una obra de teatro subvencionada nuevamente con dinero público por la Junta de Extremadura. Todo el pueblo estaba delante, niños incluidos. Pero esas no fueron las palabras más soeces que se escucharon.Media Extremadura se indignó con la letra de la canción. La otra media, para vergüenza de los primeros, no paraba de repetir el estribillo. Quienes protestaron por la inclusión de esta obra en la oferta festiva de la Consejería de Cultura critican que no se avisara del contenido de la representación. Con niños delante, los actores utilizaban un lenguaje soez, alusiones sexuales explícitas y temáticas que, para muchos de los asistentes, resultaron “vergonzosas”.